Ningún Clásico con José Mourinho en el banquillo está exento de guerra psicológica. A menos de 48 horas para el duelo frente al FC Barcelona de Hansi Flick, la previa ha estallado en tres frentes simultáneos: la designación arbitral, el agravio comparativo del calendario y la cascada de declaraciones desde el entorno culé.
Disgusto con Martínez Munuera y las 24 horas de descanso
Tras advertir nada más concluir el choque de Champions ante el RB Leipzig que el Real Madrid ya salía perdiendo en la preparación del Clásico por disponer de «24 horas menos de reposo», tanto Marca como la cadena británica Sky Sports informan del profundo malestar de Mourinho ante las noticias que apuntan a Juan Martínez Munuera como el árbitro elegido para dirigir el encuentro en el Camp Nou.
El contraste con el arbitraje europeo del rumano István Kovács el pasado miércoles —al que Mourinho elogió públicamente por su autoridad sin necesidad de apoyarse constantemente en el VAR— vuelve a situar el listón arbitral en el centro del debate, el mismo día en que el Consejo Superior de Deportes (CSD) ha elevado al TAD la denuncia contra Javier Tebas por sus palabras sobre Real Madrid TV.
Piqué, Masip y Pedro entran al trapo desde Barcelona
Las palabras de Mourinho sobre el descanso no han tardado en encontrar réplica en Barcelona, donde exjugadores y miembros de la directiva han intentado calentar el ambiente:
- Gerard Piqué: En declaraciones recogidas por OKDIARIO y O Jogo, el excentral azulgrana trató de picar al técnico blanco recordando su primer Clásico en 2010: «La última vez que vino de estreno a Barcelona le cayeron cinco».
- Enric Masip: El asesor de la presidencia del Barça respondió a la queja de Mou sobre el calendario en palabras destacadas por A Bola y Record: «Para Mourinho la culpa siempre es de alguien», llegando incluso a mencionar el incidente de la Supercopa de 2011.
- Pedro Rodríguez: Más analítico en Europa Press, el extremo canario comparó la propuesta de Hansi Flick con el pragmatismo del portugués: «El dominio de Flick mide la experiencia de Mourinho en los Clásicos; Mou se basa mucho en el resultado y cuando empieza a perder es cuando tienes más dificultades con él».
Un ambiente de máxima hostilidad en la Ciudad Condal que, como demuestra la trayectoria de The Special One, suele convertirse en la mayor gasolina competitiva para el vestuario madridista.