Barcelona / Madrid · 25 de octubre de 2026. Trece años después de su última visita oficial al frente del banquillo madridista en enero de 2013, José Mourinho pisa de nuevo el césped del Camp Nou. El regreso del técnico portugués a la Ciudad Condal no es un partido más: es el duelo directo por el liderato de LaLiga, la reedición de una rivalidad volcánica y el examen definitivo para un Real Madrid que llega en velocidad de crucero tras su rotundo 4-1 en Champions League.
El plan táctico de Mou: dinamitar la espalda de la zaga de Flick
Lejos de especular con un bloque excesivamente replegado, los ensayos de Valdebebas confirman la intención de Mourinho de castigar la línea defensiva adelantada que caracteriza al conjunto de Hansi Flick. Con un trivote de máxima potencia física y rigor táctico formado por Aurélien Tchouaméni, Fede Valverde y Eduardo Camavinga, los blancos buscarán la recuperación fulgurante y el pase vertical directo hacia el desmarque supersónico de Kylian Mbappé y el descaro del joven Yan Diomandé, la gran revelación del curso.
«En el Camp Nou el miedo no viaja en el autobús. Quien dude un segundo con el balón, se queda en el banquillo. Venimos con las ideas claras y las espaldas cubiertas», transmitió Mou a su vestuario antes de subir al avión.
Courtois, cerrojo y liderazgo en el túnel de vestuarios
Bajo los tres palos, Thibaut Courtois comanda una retaguardia que ha concedido apenas dos goles en sus últimas seis comparecencias oficiales. Con Éder Militão y Antonio Rüdiger encargados de vigilar de cerca a Robert Lewandowski, el conjunto merengue afronta la cita con la serenidad de quien se sabe respaldado por el 81% de victorias que ostenta el técnico de Setúbal en esta segunda etapa dorada en Chamartín.