Sala de Prensa de la Ciudad Real Madrid. Con la autoridad moral que otorga haber profanado el Camp Nou y ostentar el liderato de LaLiga, José Mourinho compareció ante los medios de comunicación en la previa de la jornada intersemanal. Lejos de alimentar la complacencia, el técnico portugués ofreció una de sus ruedas de prensa más afiladas: rotaciones de calado con descanso para Kylian Mbappé, espaldarazo a la meritocracia y una advertencia sin rodeos a toda la plantilla.
«El liderato no se gana en las portadas de los periódicos ni en las celebraciones de octubre. El liderato se demuestra en el barro, en los partidos donde nadie te aplaude y el rival viene con el cuchillo entre los dientes. A quien piense que por ganar al Barcelona ya ha cumplido con su deber en este escudo, lo mando directamente a la grada».
Gestión de cargas: Mbappé en el banquillo y titularidad para Diomandé
El técnico confirmó que Kylian Mbappé iniciará el encuentro desde el banquillo para dosificar esfuerzos tras el colosal despliegue físico del fin de semana (más de 11 kilómetros recorridos en Barcelona). En su lugar, el carril ofensivo será encomendado a Yan Diomandé, la gran sensación del otoño madridista tras sus goles decisivos ante el RB Leipzig y el FC Barcelona.
«Diomandé se ha ganado cada minuto en el césped. En este vestuario no juegan los nombres ni los contratos; juegan el rendimiento, la agresividad y el sacrificio táctico. Yan entrena como si cada sesión fuera una final de Champions League y mañana tiene la oportunidad de demostrar que su hambre no tiene techo», sentenció Mou.
Regreso de Arda Güler y Camavinga al once
Junto al joven atacante, la medular contará con la frescura de Arda Güler y Eduardo Camavinga, quienes aportarán dinamismo y presión tras pérdida para ahogar cualquier conato de reacción del conjunto visitante. Mourinho tiene la lección bien aprendida: los títulos se ganan con plantillas largas y comprometidas hasta el último aliento.